Mostrando entradas con la etiqueta Experiencias personales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Experiencias personales. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de mayo de 2012

La Tragedia del Mercado del Heno: Origen de los Mártires de Chicago

Fotografía tomada por mí en 1985, en una fría mañana de Enero al monumento funerario de los Mártires de Chicago, en el cementerio Waldheim de Forest Park Illinois, al oeste de Chicago. Había llegado a este sitio, guiado por un libro acerca del evento de Paul Avrich, The Haymarket Tragedy, la más seria y completa investigación, de los hechos. Me sorprendió su belleza cubierta de nieve.
 Grabado del momento de la explosión publicado en la Harpers Magazine,
no objetivo pero muy dramatico que sirvio para condenar a los activistas
con la opinión pública
Del hecho, que literalmente detonó lo sucedido, ese día en la plaza del Mercado del Heno de Chicago, hasta el día de hoy, nadie sabe quien lanzo la bomba, que mato a policías y transeúntes, pero existen fundadas sospechas, que se pudo tratar de una provocación, orquestada por la Agencia de Detectives Pinkerton.
  Detecives de Pinkerton reprimiento una huelga en 1892
 La agencia de detectives Pinkerton había sido contratada por la McCormick Harvesting Machine Company (antecedente de International Harvester) para infiltrar al movimiento sindicalista, proteger las instalaciones fabriles y permitir el acceso de esquiroles a la planta. Algo por lo que sería conocida esta agencia privada de detectives, en el siglo XIX y XX.
  Mathias J. Degan
La bomba mató en un primer momento al policía Mathias J. Degan y dió inició a intercambio de fuego entre la policía y los manifestantes. 
  Grabado de la batalla entre policías y manifestantes
En declaraciones del juicio posterior, se supo que hubo fuego amigo entre la misma policía, que causo muertos y heridos en las propias filas del orden. El fuego amigo es un concepto ampliamente detallado hoy en día, pero no investigado en esos días y se da, como resultado de errores humanos, que por la ubicación de la tropa, hacen vulnerable a la fuerza operante, intersectándola en la trayectoria de las armas y equipos del mismo bando, asi como en el poco o nulo entrenamiento y un mando deficiente, generalmente terminado en la ocurrencia de heridas y muerte que impactan en la propia tropa.
El sargento Ken Kozakiewicz llora al enterarse que la bosa de cadáveres junto a la ventana del helicóptero contiene el cadáver de su camarada, muerto por fuego amigo en Irak en 1991
En una época donde no existían protocolos y entrenamiento en control de multitudes, es muy probable que así hubiera sido. 
  Sesiones de entrenamiento de fuerzas en control de multitudes, que busca inhibir errores al momento de efectuar operaciones de control de multitudes y amotinamientos

La arremetida de la policía en contra de los manifestantes fue efectuada en contra de las ordenes del Alcalde de Chicago Henry Harrison, bajo la responsabilidad del Jefe de la Policía de Chicago Capitán Bonfield, enviando a 176 policías armados de fusiles a dispersar a la multitud, usando una formación de infantería, heredada del orden cerrado de infanteria de la Guerra Civil norteamericana, con los resultados conocidos.
UNA HISTORIA DE AMOR Y REBELDIA
   Albert  y Lucy
Albert Parsons, nativo de Alabama y con antepasados puritanos, que hicieron uno de los primeros viajes en el Mayflower a la Roca de Plymouth, además  uno de sus tíos abuelos había luchado al lado del entonces  general Washington, peleando en la Batalla de Brandywine. Es el más inusual de los mártires de Chicago y el único nativo de los Estados Unidos, pero refleja la condición siempre cambiante de la conciencia humana. 
 Grabado, con la firma de Albert Parsons
Parsons, siendo adolescente participo en la guerra civil en el bando confederado, siendo herido en combate, terminada la contienda se establece en Texas, donde inicia su lucha por los derechos de los ex esclavos, recientemente liberados, casándose con la mas inusual de las novias para un ex confederado,  algo que ilumina los cambios ocurridos  en la mente del joven Parsons, Lucía Eldina Gonzalez, afrodescendiente, con sangre india y mexicana, que nacio esclava, en tierras robadas a México. Un blanco y una afrodescendiente viviendo en Texas, que surgía, como los demas Estados confederados, a las leyes de Jim Crow, sobre la segregación racial, no  auguraba nada bueno para la joven pareja y así las cosas, iniciaron el largo periplo a la ciudad de Chicago, el corazón industrial de los Estados Unidos.
Fotografía de soldados confederados regresando 
a sus lugares de origen, al finalizar la contienda
 Lucy Parson, como fue conocida, por su propio derecho, fue una luchadora del movimiento anarcosindicalista, de las mujeres e impulsora del legado de su esposo.  Son héroes a la altura del arte,  reformadores de la política, la sociedad y las relaciones entre los seres humanos. Ambos seres humanos multidimensionales, no santones inmóviles. Me gustan.
  Lucy Gonzales Parsons, en 1920
EL JUICIO DE LOS INICUOS
El juicio a los supuestos implicados fue una mascarada, donde el resultado de antemano estaba dispuesto, para conducir al patíbulo a los acusados, como sucedería, pero desarrollo la conciencia de muchos demócratas y luchadores, por mejorar las condiciones de la vida obrera a lograr la principal demanda en ese día en Chicago: la jornada laboral de 8 horas.
  Grabado del juicio de los anarquistas
  Construcción del patíbulo
  Anarquistas rumbo al patíbulo cantando La Marsellesa
  Momentos antes de la ejecución
  Cortejo funebre de los anarquistas ejecutados
  Bello monumento construido en el siglo XIX
en honor a los Martires de Chicago
UNA VISITA DE JUVENTUD
En mi caso llegue aun jóven y emocionado a ambos sitios, después de años de escuchar de ellos y participar obligado, en las manifestaciones que los sindicatos hacían para agradecer al “Señor Presidente” en el zócalo de la Ciudad de México, donde si no ibas te descontaban 3 días, una mascarada y en ese momento, como parte del proletariado norteamericano, lo hice por convicción y como un hombre libre. En aquella época, el monumento en el cementerio Waldheim era casi desconocido en la ciudad y no existía, el ubicado en la intersección de las calles Desplaines y Lake,  toda esa era un área en decadencia urbana, con edificios industriales abandonados y viviendas desocupadas, parte de la crisis del fin de la industria acerera de Chicago. Llegue sin mas ofrendas que mi deseo de saber, la mejor forma de honrar y me fui, después de tomar unas fotos al monumento, que permanecerían ya reveladas, en el libro que me oriento en mi búsqueda, encontrándolas hace unos días, motivo de este artículo.
 Escultura en la ciudad de Chicago, en el sitio donde se encontraba el carromato y los oradores hablaban a la multitud, representa el momento de la explosión
 Monumento a Mathias J. Degan en las afueras del centro de entrenamiento de la Policía de Chicago, como se encuentra en la actualidad
 Detalle del monumento en el Cementerio de Waldheim

viernes, 5 de septiembre de 2008

LA RABIA Y EL DESEO

Tengo ya muchos años de trabajar en el sistema de seguridad pública y justicia penal, días antes de la marcha “Iluminemos México” un amigo me preguntó si asistiría a la que fue convocada en mi ciudad, le dije que no.

Dije eso, no porque consideré que el manifestarse es algo inútil, por el contrario, pienso que es importante que los ciudadanos manifiesten libremente su opinión, sobre los asuntos importantes del gobierno. No asistí por pudor, por vergüenza, por pena ajena, como se dice en el lenguaje coloquial. No me da pena desempeñarme en esta difícil área, me da pena ver como el tiempo pasa y las cosas cambian para mal en la seguridad del gobernado.

Trabajar en esta área como es previsible en nuestras precaria democracia, va aparejado con temporadas en el desempleo institucional, como me pasó el año pasado. Me recupero de un año muy difícil en lo personal, un periodo de desempleo de casi un año. Las circunstancias en que se dio esta situación personal, me recuerdan lo endebles que son aun los procesos institucionales en México.

En la Dirección General donde me desempeñaba apareció un muchacho, cuando se presentó ante nosotros, lo primero que nos dijo era que no tenía experiencia ni mucho conocimiento, así con esas palabras. En ese momento vino a mí una imagen y me vi, como uno de los Aztecas, que salieron desde el acaso mítico Chicomostoc, dirigidos por Tenoch y en el transcurso del periplo le pregunta al sacerdote:

-¿Ey Tenoch, como vamos?

Y este respondiera:

-Pues mira, no se, porque no tengo mucha experiencia ni conocimiento en seguir augurios.

Nomás no se hubiera fundado el imperio Azteca


No sabía que sus paniaguados estaban confeccionando una lista de personas que había que sacar de la secretaria, a mi, el imposible Tenoch me pidió la renuncia el 23 de diciembre del 2006. Me mando a llamar, eligió un día antes de navidad, creo por maligno, y con un tono soberbio me dijo:

-Le tengo una mala noticia licenciado, le voy a pedir la renuncia

Respondí

-Le tengo otra mala noticia licenciado, no para usted por supuesto, sino para la institución, se la voy a dar.

Entregué mi responsabilidad y 17 mil documentos de investigación sobre pandillas y grupos antisociales y me fui, me dolía no el dejar mi responsabilidad, me dolía la incertidumbre de mi familia y me daba coraje la gente que no construye sino destruye.

Estuve tocando todas las puertas posibles y hasta las imposibles, curriculum en mano, consumiendo el poco patrimonio que tenía, un terreno comprado con mucho esfuerzo y un carro austero modelo 2000. Para mi fortuna, el mes de septiembre del año pasado después de varios meses de desempleo, cuando ya estaba por irme a Estados Unidos de migrante, me encontré por casualidad con quien es ahora mi jefe y había sido mi vecino de cubículo hacía algunos años.

-¿Dónde andas? – me preguntó

-En la RENATA licenciado

-¿En al RENATA?

-Si, en la Reserva Nacional de Talentos

-Pinche Monzón no cambias

-Genio y figura

Me recibió dos días después y me integro a su equipo para hacerme cargo de lo relacionado con Pandillas. Regrese sin más recomendaciones que mi trabajo y agradecí el gesto del hombre, se que los puestos son temporales. Fui formado pensando que el dinero público es sagrado, se junta con los centavos que le quitan al huérfano y a la viuda para juntar una bolsa de esperanza que se llama bien común. No saber sobre la materia y cobrar un sueldo es corrupción. El sufrido gobernado nos paga por ser y por saber. Ser abnegados y saber de lo que hablamos. Por eso me daba pena ajena el día que marcharon, quiero acompañarlos sin embargo, con la esperanza compartida de construir policías que sean dignas de ese nombre, dignas de esta patria ya pronto bicentenaria. Se que se puede, otros lo han hecho, falta voluntad política y ciudadanos comprometidos. Cuando pienso en ello me viene a la mente esas dos palabras: la rabia y el deseo. Quisiera compartirlo contigo querido lector-ciudadano.

Related Posts with Thumbnails